¿Cuánta agua puede tomar un bebé al empezar a comer?
Aprende cuándo ofrecer agua a tu bebé durante la alimentación complementaria, cómo hacerlo en las comidas y por qué no debe sustituir la leche.
Una pregunta frecuente al empezar la alimentación complementaria es si el bebé necesita agua. En general, cuando comienza a probar sólidos alrededor de los seis meses, puedes ofrecerle pequeños sorbos de agua potable con las comidas. Antes de esa etapa, la leche materna o la fórmula suele cubrir sus necesidades de líquidos, salvo que su profesional de salud indique otra cosa.
Cómo ofrecer agua a un bebé
- Ofrécela en un vaso abierto pequeño o en un vaso de aprendizaje adecuado.
- Deja que tome sorbos según su interés, sentado y acompañado.
- Usa agua segura para beber y mantén limpio el vaso.
- Continúa ofreciendo leche materna o fórmula como de costumbre.
No hace falta que termine una cantidad concreta. Al principio está aprendiendo a beber del vaso y probablemente tome muy poco. La leche sigue aportando gran parte de sus líquidos y nutrientes durante el primer año.
¿Puede el agua reemplazar una toma de leche?
No. No uses agua para retrasar o reemplazar tomas de leche materna o fórmula. Dar grandes cantidades puede desplazar nutrientes importantes. Nunca diluyas la fórmula más allá de las proporciones indicadas en el envase.
Tampoco es necesario ofrecer jugos, infusiones, bebidas vegetales o bebidas azucaradas para hidratar a un bebé. La recomendación puede variar si existe una condición médica, hace mucho calor o el bebé está enfermo; en esos casos, pregunta a su pediatra qué hacer.
Agua y seguridad
El bebé debe estar sentado erguido mientras bebe y comer siempre bajo supervisión. No dejes el vaso con agua como sustituto de una toma ni fuerces al bebé a beber. Si notas menos pañales mojados de lo habitual, boca seca, somnolencia inusual o dificultad para alimentarse, consulta con un profesional de salud; ante un cuadro agudo, busca atención médica.
Si tienes dudas sobre el agua de tu zona, la preparación de la fórmula o las necesidades de hidratación de tu bebé, consulta con su equipo de salud. Las recomendaciones pueden cambiar según la edad, el clima y la situación clínica.